Don Jorge Calderón: una vida entre la música, los recuerdos y la familia.
Por Gerardo Vindas R
Tres Ríos, La Unión. Hubo una época en la que salir a disfrutar con los amigos significaba encontrarse en lugares donde la música, el baile y las buenas conversaciones eran parte esencial de la noche. En Tres Ríos, uno de esos sitios que quedaron en la memoria de muchas personas fue el recordado bar Loma Alegre.
Durante las décadas de los setenta y ochenta, Loma Alegre se convirtió en punto de encuentro para quienes buscaban compartir, disfrutar de una buena bebida, saborear alguno de sus platillos y, por supuesto, bailar al ritmo de los grandes éxitos de aquellos años.
Y detrás de buena parte de ese ambiente estuvo un hombre que hizo de la música una verdadera pasión: don Jorge Calderón.
Reconocido como uno de los DJ de aquella época, don Jorge tenía una particularidad que lo distinguía: conocía la música. Sabía qué canción sonaba, quién la interpretaba y, sobre todo, entendía cómo llevar el ambiente de una noche a través de cada melodía.
Para quienes tuvieron la oportunidad de escucharlo y compartir aquellas noches, su trabajo quedó asociado a una época en la que la música se disfrutaba de una manera muy diferente.
Un apasionado del rock
Con el paso de los años, la pasión de don Jorge por la música no desapareció. Por el contrario, continúa siendo uno de esos temas capaces de despertar en él recuerdos y largas conversaciones.
Hablar con don Jorge sobre música es abrir un verdadero archivo de recuerdos. Su conocimiento sobre los grandes éxitos de todos los tiempos, pero especialmente sobre el rock, le permite recorrer nombres de bandas, artistas y canciones que marcaron generaciones.
Su memoria musical conserva historias de una época en la que los discos, las emisoras de radio y los DJ eran protagonistas fundamentales para descubrir nuevos artistas y canciones.
La familia, su mayor pasión
Hoy, aquella vida ligada a las noches de música y baile forma parte de los recuerdos. Don Jorge disfruta de una nueva etapa, mucho más cercana a su familia.
Una de sus mayores satisfacciones es acompañar y apoyar a su hija Cristina en su negocio, donde continúa aportando su experiencia, trabajo y, sobre todo, su disposición para ayudar.
Pero más allá de la música y de los recuerdos de Loma Alegre, quienes lo conocen destacan una característica que permanece intacta: su dedicación como padre.
Don Jorge sigue estando pendiente de su familia y procurando dar lo mejor de sí en cada momento.
Una historia que merece ser recordada
Las generaciones cambian, los lugares desaparecen o se transforman y las formas de escuchar música evolucionan. Sin embargo, existen personas que forman parte de la memoria de una comunidad.
Don Jorge Calderón es una de ellas.
Su historia está ligada a aquellas noches de Loma Alegre, a las amistades que nacieron alrededor de una mesa, a las parejas que bailaron al ritmo de sus selecciones musicales y a una generación que encontró en la música una manera de compartir y disfrutar.
Hoy, desde una perspectiva diferente, don Jorge continúa disfrutando de aquello que siempre lo ha acompañado: la música, los recuerdos y, por encima de todo, su familia.
Porque hay personas que no solamente fueron parte de una época.
También ayudaron a construir los recuerdos que hoy forman parte de ella.
Su historia está ligada a aquellas noches de Loma Alegre, a las amistades que nacieron alrededor de una mesa, a las parejas que bailaron al ritmo de sus selecciones musicales y a una generación que encontró en la música una manera de compartir y disfrutar.
Hoy, desde una perspectiva diferente, don Jorge continúa disfrutando de aquello que siempre lo ha acompañado: la música, los recuerdos y, por encima de todo, su familia.
Porque hay personas que no solamente fueron parte de una época.
También ayudaron a construir los recuerdos que hoy forman parte de ella.